-¿Qué tal?
-Bien. ¿Y tú?
-Bien.
-…
-…
-¡Jaja!
-¡Eh! ¡Qué el que se ríe sin motivos normalmente soy yo! ¿De qué te ríes?
-No, nada. Las personas, que cuando llevamos un tiempo sin hablar es como que nos cuesta calentar…
-Sí, pero luego no hay quién nos pare…
-Llueve…
-Aquí también.
-¡Y otra vez hablando del tiempo! ¿No quedamos en que era un tema impersonal?
-Sí, pero… ¿qué le vamos a hacer?
-Me gusta que llueva.
-Y a mí…
-…
-…
-Parece que nos está costando calentar…
-¡Jaja! Pues sí… ¡Ah! El otro día se me ocurrió una ocurrencia.
-¿Sobre qué?
-Sobre nosotros.
-¿Hay un “nosotros”?
-Para mí…sí.
-…
-En el momento en que dos personas se conocen hay un “nosotros”… bueno, sería un “ellos” pero como me refiero a cuando yo conozco a alguien sería “nosotros”, aunque a lo mejor para ti sería “vosotros”, si me estoy refiriendo a mí y a otra persona, pero como me refiero a mí y a ti, sería nosotros.
-¡Jaja!
-Vale, me he liado un poco…pero se ha entendido, por lo menos yo.
-Sí, te has entendido perfectamente.
-¡Jaja!
-Y bien, ¿tu ocurrencia es?
-¡Ah, sí! En todas las películas y cuentos los finales son en aeropuertos, un acantilado, un taxi en una noche de lluvia… Y eso es bueno.
-¿Bueno?
-Bueno no, mejor. Ya hablamos que cada uno es guionista de su propia vida…
-Sí…
-Pues por eso…
-Vale, me he perdido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por comentar!!! Cuantas más opiniones lea mejor visión del mundo tendré (o al menos eso intentaré).