Sí, estoy llorando.
Hoy sé que no te importo,
que mi corazón calmado está agotado,
cansado de hablar para no ser escuchado.
Destruido, vacío,
pero lleno de nada,
el resto de un dolor,
de una ruinosa jaqueca asesina
que corroe de arriba abajo mis entrañas.
Y siento que soy un juguete que tienes a mano,
que a la mínima oportunidad cogerías algo nuevo,
que no pudiste alcanzar el dorado
y te conformaste con el plastidecor blanco.
Abandonado, huérfano de ti,
perdido y peor aún, engañado.
Te alías con tus perros,
me haces ver que llevas bozal,
que todo se ha acabado,
me prometes fidelidad
pero sé que es mentira…
Ya no me puedo fiar,
mi corazón, decepcionado,
desilusionado, insultado.
No siento enfado, ni siquiera rabia.
Solo quiero dejarme morir,
morir y que acabe ya tanta mentira,
porque no lo soporto.
Me besabas, me abrazabas
y me daba la vuelta y ya no me pensabas.
Todo por soñar,
mientras tú vivías en una realidad que nunca acepté.
Y ya no sé de quién hablo,
ni siquiera de qué.
Pero me has traicionado.
Enhorabuena,
te di mi vida.
Enhorabuena,
te quise,
te quise y me has matado.
Sí, estoy llorando.
Lloro cansado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por comentar!!! Cuantas más opiniones lea mejor visión del mundo tendré (o al menos eso intentaré).